martes, 28 de febrero de 2012

Banca virtual, banca en línea, e-banking o genéricamente banca electrónica, es la banca a la que se puede acceder mediante Internet. Pueden ser entidades con sucursales físicas o que sólo operan por Internet o por teléfono 



 

 

 

 

 

 Ventajas y barreras

Desde el punto de vista del consumidor, la banca online ofrece una serie de ventajas que permiten crear valor (Muñoz Leiva, 2008: 57):
  • Comodidad y servicios de conveniencia, 24 horas al día, 7 días a la semana. Operaciones desde casa.
  • Acceso global.
  • Ahorro en tiempo.
  • Ahorro en costes para el banco que pueden o deben repercutir en el cliente. Puede ser más barato que el teléfono, sobre todo si se tiene tarifa plana o el teléfono de información es una línea 902.
  • Transparencia en la información.
  • Capacidad de elección de los clientes.
  • Oferta de productos y servicios personalizados.
No obstante se ha detectado un conjunto de obstáculos o inconvenientes que inhiben la óptima adopción de la banca online (Muñoz Leiva, 2008: 59):
  • Preocupación por la seguridad (virus, piratas,...) y por la información personal y confidencial.
  • Propia intangibilidad y separación física entre el cliente y la entidad.
  • Límite de servicios y burocracia afuera de línea (solventado con el paso del tiempo).
  • Ausencia de información sobre el uso y servicios ofrecidos y de habilidades tecnológicas entre los usuarios.
  • Baja penetración de Internet en algunas zonas rurales o países en vías de desarrollo.

Procedimiento y medidas de seguridad

Normalmente se opera registrándose con los datos del cliente y una clave o un certificado digital. Otras medidas de seguridad son:
  • Usar la conexión cifrada con cifrado fuerte, para el caso de que pueda haber un sniffer. Ver SSL y TLS.
  • Guardar la contraseña en un lugar seguro o, mucho mejor, memorizarla y destruirla.
    • Normalmente hay algún método para recuperarla si se olvida: se puede solicitar en el cajero, vía telefónica o en la misma web se puede solicitar el envío a casa.
    • Tras su envío a casa, además se puede obligar a solicitar su activación por otro medio, como el teléfono. Esto minimiza los peligros de que se intercepte el correo.
      • Si la clave es interceptada y utilizada sin que el usuario se entere, es el banco sobre quien recae la responsabilidad.
    • Para la activación se pueden solicitar algunos datos de seguridad, para disminuir aún más los riesgos.
  • Los navegadores pueden almacenar información del formulario de ingreso en el sitio de la banca en línea. Si existe riesgo de que se pueda ver esta información (por ejemplo, si no es el ordenador de casa) hay que evitar que el navegador almacene estos datos, sobre todo la clave.
    • Además puede ser conveniente que no guarde las cookies del banco, ya que si el servidor las reconoce, puede rellenar ciertos datos del formulario automáticamente. Este es el caso de la Wikipedia, que según la cookie rellena con el nombre de usuario.
  • Además de la clave se suele usar otra clave llamada firma que es necesaria para realizar movimientos de dinero. La medidas de seguridad sobre la firma deberán ser aun mayores.
  • Si no utilizamos un ordenador de confianza, puede tener instalado un programa que capture la teclas pulsadas del teclado. Como medida de seguridad adicional, se puede introducir la contraseña pulsando unos botones mediante el ratón. Es más difícil averiguar el número pulsado a partir de la posición del ratón y más aún si los botones cambian de posición cada vez que se solicita autenticación.

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